En carta enviada al patriota Perfecto Lacoste, el Mayor General Antonio Maceo manifiesta su fe en la victoria, que avizora próxima. El Titán de Bronce expresa la confianza de que mucho antes de que expiraran los dos años que restaban a Valeriano Weyler para cumplir su mandato en Cuba, «estaremos libres de capitanes generales, más o menos fracasados»
