La oriental ciudad de Santiago de Cuba posee el alto honor de contar con el primer museo fundado en Cuba. A iniciativa del alcalde de la ciudad, Emilio Bacardí Moreau, en noviembre de 1898 se concibe el proyecto de fundar un museo, con el fin de atesorar las reliquias históricas de las guerras de independencia, antes de que desaparecieran. La institución se inaugura el 12 de febrero de 1899 y nació además de museo como biblioteca. Los primeros inmuebles donde radicó no reunían las condiciones para la preservación de los grandes valores que atesoraba. Así, los creadores de las dos instituciones se dirigieron al Ayuntamiento en el intento de que se les entregara un edificio con los requisitos para proteger sus valiosas colecciones. La muerte de Bacardí el 28 de agosto de 1922 le impide la realización de su gran anhelo, la construcción de un inmueble apropiado para el museo. Ese mismo año luego de obtener el nuevo terreno se iniciaron las labores constructivas, concluidas gracias a la labor de prestigiosas figuras de la intelectualidad y de la población santiaguera. El 20 de mayo de 1928 quedó oficialmente inaugurado el Museo Emilio Bacardí Moreau y cuenta con una colección de pinturas europeas procedentes del Museo del Prado de Madrid, España; además de obras pictóricas de la época colonial, algunas con más de tres siglos. Fue Declarado Monumento Nacional en 1999.
