Como única forma de terminar la ocupación militar de Estados Unidos se exigió la firma del Tratado Permanente que reproducía los siete primeros artículos del Apéndice Constitucional, Enmienda Platt, rematando de esa forma las cadenas que se nos imponían por la voluntad suprema de las armas. El Tratado Permanente, que señalaba cómo serían las relaciones entre Cuba y Estados Unidos al cese de la ocupación militar, fue firmado en esta fecha por duplicado, en español y en inglés, por los delegados plenipotenciarios de ambos países.
