Hacia el final de la Primera Guerra Mundial en 1918, los británicos comenzaron a centrarse en dirigibles rígidos y construyó el R34 y el R38. El R34 hizo el primer vuelo trasatlántico de ida y vuelta el 2 de julio de 1919, volando de Escocia, a Terranova, Canadá, volver a Mineola en Nueva York y pudo regresar a Inglaterra, recorriendo 11mil 200 kilómetros en 183 horas y 15 minutos fueron los británicos John William Alcock y Arthur Whitten Brown los que lograron esta hazaña.
