La Conferencia de Yalta fue una reunión celebrada durante la II Guerra Mundial en el palacio de Livadiya, situado en las proximidades de la ciudad de Yalta, enclavada en la costa meridional de la península de Crimea (en la actualidad perteneciente a Ucrania) y que tuvo lugar desde el 4 hasta el 11 de febrero de 1945. A ella asistieron el presidente de Estados Unidos, Franklin Delano Roosevelt, el primer ministro británico, Winston Churchill, y el máximo dirigente de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), Iósiv Stalin. En ella se reelaboró la estrategia militar aliada y se trataron diversos asuntos políticos referentes al futuro de las relaciones internacionales una vez que finalizara la contienda. El 11 de febrero, los participantes en la Conferencia emitieron la denominada Declaración de Yalta, en la que expresaron su propósito de «destruir el militarismo alemán y el nacionalsocialismo, y asegurar que Alemania no pueda perturbar la paz del mundo jamás», además de «someter a todos los criminales de guerra a la justicia para un rápido castigo y una exacta reparación de las destrucciones provocadas por los alemanes».
