Luego de tres días de combates y la destrucción e incendio de un tren blindado, el último intento del gobierno de Fulgencio Batista por derrotar el Ejército Rebelde encabezado por Fidel Castro, fuerzas revolucionarias comandadas por el guerrillero argentino-cubano Ernesto Che Guevara tomaron la central ciudad de Santa Clara. La caída de Santa Clara, el cerco sobre Santiago de Cuba -entonces las dos principales urbes fuera de La Habana- provocaron la huída de Batista en la madrugada siguiente, el 1 de enero de 1959.
