En horas de la noche se celebra en el estadio del Cerro el juego decisivo de la Pequeña Serie Mundial de béisbol entre los equipos de Cuba y Minneapolis de Estados Unidos. Asisten al encuentro los comandantes Fidel, Raúl Castro, Ernesto Che Guevara, Camilo Cienfuegos, Juan Almeida, el periodista norteamericano Waldo Frank y otros compañeros. El equipo cubano obtiene la victoria. Al concluir el juego, Fidel expresa que «Más que la victoria presente, esto es un símbolo para el futuro de lo que será en Cuba los deportes».
