Se organizan batallones de milicias, bajo la dirección del Ejército Rebelde, para erradicar las bandas contrarrevolucionarias existentes en la zona del Escambray. Comienza de esa forma la Operación Limpieza. Las acciones de limpieza movilizaron, junto a fuerzas del Ejército Rebelde, a más de 70 mil milicianos que voluntariamente marcharon a las montañas para poner término definitivo al bandidismo.
