Recibe el Gobierno de Cuba una nueva nota de protesta de la cancillería norteamericana, en la que Washington califica de negación de los derechos básicos de propiedad de los ciudadanos de Estados Unidos en Cuba algunas leyes promulgadas por la Revolución, fundamentalmente la de reforma agraria. En la respuesta a la nota enviada por el departamento de estado norteamericano, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba ratifica la posición del Gobierno Revolucionario de «acelerar los trabajos de la reforma agraria, aplicando iguales medidas de expropiación e indemnización a nacionales y extranjeros, y remitiendo todo caso de duda a los tribunales cubanos competentes».
