Mediante la operación Peter Pan, apoyada por representantes de la Iglesia Católica en Cuba y en Estados Unidos, comenzaron a salir del país caribeño unos 14 mil niños sin sus padres hacia territorio norteño. Meses antes los servicios especiales estadounidenses fabricaron y difundieron el rumor de que el gobierno revolucionario retiraría la patria potestad a los padres con relación a la educación y cuidado de sus hijos. Esta operación constituyó la mayor maniobra de manipulación con fines políticos de niños que se recuerde en el hemisferio occidental y fue también uno de los más tristes episodios en la historia de la emigración cubana hacia Estados Unidos.
