El presidente cubano, Osvaldo Dorticós Torrado, denuncia en Punta del Este la política agresiva del gobierno de Estados Unidos contra Cuba. En dicho encuentro, y como días antes lo había afirmado Fidel Castro, Cuba «sentó al imperialismo en el banquillo de los acusados». Algunos países fueron fuertemente presionados por Washington mediante el soborno, el chantaje y las promesas de ayuda monetaria.
