De que el niño es el ser más privilegiado en el proceso revolucionario dan fe los esfuerzos y los desvelos por protegerlos de las enfermedades. En febrero comenzó la vacunación contra la poliomielitis, y en esta fecha se inició la inmunización masiva contra tres grandes males: la difteria, la tosferina y el tétanos, que arrojaban un alto saldo de muertes. La triple, como se le conoce, se aplicó en tres meses mediante una activa movilización para no dejar ni una sola región, ni un solo niño, sin vacunar.
