La Matanza de Acteal, como se conoce en los medios mexicanos, fue el resultado de una incursión paramilitar en la zona zapatista de Los Altos de Chiapas (sureste de México). Durante la acción presuntos miembros del grupo Máscara Roja atacaron a indígenas tzotziles de la organización Las Abejas, que se encontraban en el interior de una capilla rezando, con saldo de 45 muertos, incluidos niños y mujeres embarazadas. El gobierno mexicano intentó calificar la masacre como un conflicto étnico, pero opositores y grupos defensores de derechos humanos la consideraron parte de una estrategia gubernamental para desarticular la base social del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
