El presidente egipcio, Hosni Mubarak, sobrevive en esta fecha a un nuevo atentado contra su vida, segundo desde 1995, aunque sufrió una leve herida con el cuchillo que blandía su agresor, a quien ultimó a tiros su escolta en la localidad de Port Said. Mubarak pasaeaba con una caravana presidencial por esa ciudad, 180 kilómetros al norte de El Cairo, donde muchos de sus habitantes le saludaban al paso, cuando un hombre se le acerco cuchillo en mano y trató de atacarlo a través de la ventanilla del automóvil. Mubarak intentó defenderse y sufrió un pequeña cortadura en la mano, lo cual ocurrió también a uno de sus guardaespaldas, pero de mayor envergadura, antes de que los agentes de seguridad dispararan contra el agresor, quien murió en el lugar.
