En la ciudad irlandesa de Dublín, el Ejército Republicano Irlandés (IRA), grupo que lucha por la soberana de Irlanda del Norte, anuncia que abandona la lucha armada luego de 30 años de ejercerla. Un comunicado del IRA, señala que a partir de este día todos los voluntarios y miembros de esa agrupación deben dejar atrás el uso de la fuerza y buscar sus objetivos a través de la vía política. Ninguno de los voluntarios de esa organización «deber involucrarse nunca más en otro tipo de actividades que no sea por medios pacíficos», afirma el documento, surgido tras un debate interno dentro del IRA. Esa discusión fue promovida por Gerry Adams, líder del partido Sinn Fein, considerado el brazo político de esa agrupación rebelde, cuyo proceso de desarme se inició tras los acuerdos del Viernes Santo, firmados en abril de 1998. Desde entonces, el IRA efectuó al menos tres rondas de desarme, supervisadas por una organización internacional.
