El 13 de octubre de 2010 se concretó el rescate de los 33 mineros que quedaron atrapados el 5 de agosto (70 días) en una mina de oro y cobre en el desierto de Atacama, al norte de Chile. Los mineros atrapados fueron izados a la superficie, uno a uno, desde 622 metros de profundidad desde el fondo de la mina San José, por un túnel de unos 60 centímetros de diámetro en la cápsula de salvamento «Fénix».
