Uno de los más notables narradores cubanos del siglo XX, José Soler Puig nace en Santiago de Cuba el 10 de noviembre de 1916 y muere el 2 de agosto de 1996. De su inquieta existencia mucho se ha escrito hasta nuestros días. Desde sus primeros estudios en el colegio Dolores y los nunca concluidos de contaduría en La Salle, de teneduría en la Academia Milanés y de Letras, hasta los múltiples oficios y profesiones que debió enfrentar, unos por buscarse la vida, las otras â�öescritor radial, guionista de cine y hasta corresponsal de guerra cuando el ataque a Playa Girónâ�ö por llegar a ese público que lo admira dentro y fuera de nuestras fronteras. Comenzó a escribir de adolescente, deshizo cuentos, más adelante destruyó una novela, pero dejó un legado intelectual de talla superior en obras como Bertillón 166 (Premio Casa de las Américas 1960), novela de madurez â�öy de tensiónâ�ö, traducida a más de 40 idiomas que expone las angustias del pueblo santiaguero en momentos de la tiranía de Fulgencio Batista. El pan dormido (1975), otra de las grandes de Soler Puig, dibuja el ambiente en Santiago de Cuba en época de Gerardo Machado. Aparecen también en su legado creador En el año de enero (novela), 1963; El derrumbe (novela), 1964; El caserón (novela), El derrumbe; tres actos (testimonio), 1977; Un mundo de cosas (novela), 1982; El nudo (novela), 1983; Ánima sola (novela), 1986; y Una mujer (novela), 1987.