Sucedió en el ya desaparecido Palacio de los Deportes, en Paseo y Mar, en el Vedado, cerca de donde se edificó después el hotel Havana Riviera, el 17 de noviembre de 1955. Ernest Hemingway acudió al lugar con el fin de recibir la medalla de San Cristóbal de La Habana, que le concedería el gobierno habanero en reconocimiento a sus méritos de escritor y por su larga residencia en la capital.