En el teatro del palacio de los Trabajadores, se inicia el X Congreso Obrero nacional de la CTC y el I de la CTC-revolucionaria. Al inaugurarlo, el comandante Fidel Castro señala que "los destinos de la Revolución y de la PATRA están en manos de la clase obrera". A este primer congreso después del triunfo de Enero asisten más de tres mil delegados y cientos de invitados nacionales, y resultó culminación de un proceso de reestructuración de la CTC y sus sindicatos. El espíritu democrático y revolucionario que había prevalecido en la elección de los delegados presidió también la mayoría de las intervenciones y los principales acuerdos.