El 10 de noviembre de 1971 el comandante Fidel Castro llega a Santiago de Chile en visita oficial en solidaridad con el pueblo y gobierno chilenos. En esta ocasión el Presidente chileno, Salvador Allende, declaro que al invitar a Fidel Castro interpretaba el anhelo del pueblo de Chile, que había manifestado siempre marcado interés por la presencia del líder cubano en ese país austral. "Cuba es una nación vinculada a la historia de América Latina, Fidel castro representa a una auténtica revolución y queremos intensificar los tradicionales lazos amistosos que siempre han existido entre nuestros países", expresó Allende. La visita de Fidel concluyo el 4 de diciembre.