En medio de la lucha que se libraba en Angola contra el apartheid, el 8 de noviembre de 1975, el rico enclave de Cabinda, separado del resto del territorio de Angola por la desembocadura del río Congo perteneciente a Zaire, había sido invadido por fuerzas de Zaire, mercenarios blancos y una organización fantoche, el Frente de Liberación de Cabinda, FLEC. La irrupción por Chingundo y Chimbuande en dirección a Subantando, se trataba de una maniobra secundaria, porque dos días después se inició por otro sector el ingreso en el enclave y el ataque principal de las fuerzas invasoras en dirección a la ciudad de Cabinda. Las fuerzas de las FAPLA, al mando de un puñado de instructores cubanos de otro de los centros de entrenamiento, el 10 de noviembre pusieron en fuga a las dos fuerzas atacantes contra los cuales empleó el fuego de la artillería y los morteros y, con enorme efectividad, el tiro directo de las ametralladoras antiaéreas de 14,5 mm (cuatro bocas) contra fuerzas terrestres. Un intento de desembarco marítimo, también fue rechazado. El 12 de noviembre, todos los invasores se refugiaron en Zaire. Terminaba el sueño del dictador zairense Mobuto Sese Seko de anexarse Cabinda, como trofeo, por su participación en la agresión.