Los sacerdotes jesuitas Ignacio Ellacuria, Ignacio Baró, Segundo Montes, Amando López, Joaquín López y Juan Moreno, así como las empleadas Julia y Celina Ramos fueron asesinados por el ejército en la madrugada del 16 de noviembre de 1989, en el interior de las instalaciones de la Universidad centroamericana (UCA). El crimen aconteció en medio de la represión desatada por los militares en respuesta a la mayor ofensiva lanzada por el exguerrillero Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional en los 12 años de lucha.