El 12 de noviembre de 1991 fuerzas indonesias abren fuego contra las protestas estudiantiles en Dili, Timor Oriental, en la que 250 manifestantes fueron abatidos por unidades especiales indonesias, con el consiguiente escándalo internacional. Cerca de tres mil civiles desarmados marchaban hacia el cementerio de Santa Cruz para conmemorar la muerte de Sebastião Gomes Rangel, un activista muerto dos semanas antes por tropas indonesias.