El 14 de noviembre de 2001 falleció en La Habana Marta Jean-Claude la más alta exponente de la canción haitiana y la máxima embajadora del arte y folklore haitiano dentro y fuera del Caribe. Marta Jean.Claude, poseedora de un arte único e inigualable, de una voz cálida y hermosa y de un poder expresivo poco común, nació en Puerto Príncipe, en 1919, y comenzó a cantar desde muy jóven como solista de la Catedral Haitiana. El 20 de diciembre de 1952, se traslada a Venezuela y posteriormente a La Habana. Supo ganarse desde su llegada el cariño y el reconocimiento del público y del pueblo cubano en general, trabajadora incansable, se hizo de un repertorio de canciones cubanas que le permitió alternar entre los grandes de la música en Cuba, compartió escenario durante mucho tiempo con el gran Ignacio Villa Bola de nieve y cantó a dúo con Celia Cruz, una de las grandes intérpretes de la música cubana, sólo por citar dos ejemplos. Se hizo la estrella de los más grandes cabaretes cubanos, y actuó con regularidad en otros países de América y Europa. El conocimiento profundo de Marta Jean-Claude sobre el folklore haitiano ha sido fuente de inspiración para sus canciones y el amor a su país natal, Haití, la hizo formar un grupo musical para poder expresar su arte, el arte del pueblo haitiano a través de sus canciones. Con este grupo, formado en gran parte por sus hijos y familiares, Marta Jean-Claude ofreció infinidad de conciertos durante muchos años en Cuba, Haití, Francia, Estados Unidos, y en muchos países más. Tesoro de Haití o Mujer de Dos Islas son nombres que se ha ganado Martha Jean-Claude con su constante quehacer artístico.