
Emiratos Árabes, 3 feb.- El cambio climático está transformando el mundo. El petróleo va camino de dejar de ser un elemento estratégico a medio plazo y otros recursos, en cambio, van a ocupar su lugar como mercancía preciada. El agua será uno de ellos. Así lo ha entendido el gobierno de Emiratos Árabes Unidos (EAU), que se ha lanzado a un ambicioso proyecto para llenar de agua potable acuíferos subterráneos que están recibiendo cantidades ingentes del elemento líquido.
Se trata de una obra faraónica destinada a almacenar agua desalinizada en el subsuelo y asegurarse así una reserva de este recurso ante la evidencia de que el cielo no ofrece toda el agua que se necesita y que, sin ella, no es viable la supervivencia de su creciente población.
Y es que, además de ocupar un terreno desértico, los EAU han experimentado un aumento vertiginoso de su población. Si en 1960 apenas había allí 90.000 habitantes, ahora esa cifra se ha multiplicado por 100, pero no así los recursos hídricos disponibles. Dubai es uno de los grandes centros urbanos que han surgido de forma repentina en ese país, convirtiéndose en sinónimo de lujo y grandes infraestructuras, pero también de derroche.
Sin embargo, no tiene otra forma de procurarse agua potable que ‘fabricándola’ y guardándola en grandes depósitos, aunque éstos son naturales.
La forma de llevar a la práctica esta fórmula consiste en, ante todo, desalinizar mediante plantas potabilizadoras, agua de mar. Estas plantas permiten convertir el agua marina en potable. Acto seguido, el caudal así obtenido se traslada en grandes tuberías hacia el interior del desierto, a cientos de kilómetros de la costa. (Texto y Foto: Cubadebate)