
La Habana, 7 feb.- El viceprimer ministro, Oscar Pérez-Oliva Fraga, y los ministros de Trabajo, Transporte, Educación Superior y Educación, comparecieron en la Mesa Redonda para informar sobre las acciones que adoptada el país para enfrentar el arreciamiento de las agresiones estadounidenses contra Cuba.
Al iniciar su intervención en la Mesa Redonda, el viceprimer ministro, Oscar Pérez-Oliva Fraga, recordó la escalada por parte del gobierno de los Estados Unidos contra Cuba para recrudecer el bloqueo económico, comercial y financiero, con mayor énfasis en las presiones para restringir el suministro de combustible a la isla.
“Esta política coercitiva se ha caracterizado por la persecución financiera y las sanciones secundarias contra buques y compañías que intentan llevar combustible a nuestro país, buques que son contratados de manera lícita por Cuba, ejerciendo su derecho como cualquier otro estado del mundo”.
Agregó que, desde hace meses, el reforzamiento de las medidas unilaterales, incluidas las amenazas a los actores del sector marítimo y energético, ha generado una situación de riesgo que se traduce en reticencias por parte de los armadores de buques para comerciar con la isla.
“Posteriormente, el recrudecimiento de las sanciones contra Venezuela, principal socio energético de Cuba, ha generado problemas adicionales al dificultar y encarecer los suministros de combustible desde ese país hacia Cuba”, dijo.
Asimismo, afirmó que las acciones que hoy se informan, ya venían preparándose con antelación por el gobierno, en correspondencia con la necesidad de prever cada escenario y poder proteger los logros del país. “En el mes de febrero se conjugan un grupo de factores que nos llevan a tomar un grupo de decisiones para garantizar la vitalidad de los servicios fundamentales sin renunciar al desarrollo”. “No venimos a dar justificaciones, sino a explicar cómo enfrentar esta situación con acciones concretas y con el esfuerzo de todos”.
El vice primer ministro y ministro del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva Fraga explicó que la primera decisión del país es continuar con el desarrollo del programa de instalación de parques solares fotovoltaicos.
“En medio de esta situación se mantiene en ejecución todas las inversiones que van a garantizar definitivamente la sostenibilidad de nuestro sistema electroenergético nacional sin depender de la importación de combustible. Ese es el camino, ese es el punto a donde tenemos que llegar”, afirmó.
Indicó que, a pesar de las afectaciones en los niveles de combustible, este programa debe preservarse, aunque de otras maneras, utilizando más recursos locales e incorporando fuerza de trabajo en actividades donde el equipo no pueda operar por falta de combustible. Aseguró que los programas se mantienen en cada parque solar y se avanzará con el cronograma previsto.
Por otra parte, destacó la continuidad del programa de instalación de módulos solares fotovoltaicos. Por la vía estatal, se avanza hacia la instalación de un total de 20 000 sistemas para viviendas, que incluyen paneles y baterías para la noche.
El Ministerio de Energía y Minas desarrolla un proceso de venta a maestros y trabajadores de la salud y educación seleccionados de 10 000 de estos sistemas.
Una decisión adoptada es agilizar los procesos de entrega y montaje, lo que “va a darle sostenibilidad energética a 10 000 núcleos familiares en el país”. Además, se trabaja en la instalación de 5 000 módulos para viviendas aisladas.
Recordó que “en la intervención nuestro presidente explicaba que con la instalación de estos 5000 sistemas queda electrificado el 100% del país”, al llegar a comunidades remotas.
Posteriormente, durante este año y probablemente en el primer semestre, se entregarán otros 5 000 sistemas que abarcarán centros sociales como hogares de ancianos, casas de niños sin amparo filial y centros comunitarios, así como servicios de bancos y otros lugares donde la población recibe atención social.
Un componente importante de estas decisiones es “continuar con el desarrollo y el crecimiento de la producción nacional de petróleo”.
Señaló que el crudo cubano es pesado y se usa para generar electricidad, y que “ya logramos al cierre del año 2025 el revertir la tendencia de decrecimiento que veníamos teniendo en años anteriores”.
Al cierre de 2025 la producción creció modestamente, y para 2026 ya se desarrolla un grupo de acciones.
Existen medidas adicionales para incrementar la producción, incluso a partir de pozos existentes, gestionando recursos a través de la empresa Cupet y en asociación con compañías extranjeras.
Como una cuestión novedosa, mencionó que se amplían los incentivos para las fuentes renovables y que, por primera vez, se permite a quienes generen electricidad venderla directamente a terceros, no solo a la Unión Eléctrica.
“En estos momentos ya se abre la posibilidad de venderla a otro consumidor que puede ser una empresa, una industria, cualquier institución del país”, lo que contribuye al programa estatal de energías renovables.
También hay medidas más enfocadas al ahorro. Se ha decidido concentrar las actividades administrativas fundamentalmente de lunes a jueves, para incrementar la eficiencia en la atención a la población y reducir las afectaciones en el fin de semana.
“También se tomarán decisiones sobre las ventas de combustible, ya que al no haber el suficiente no podemos mantener los mismos niveles de venta”. Habrá limitaciones en la adquisición, y en la medida que se restablezca la situación, se irán haciendo las entregas a los niveles habituales.
Desde el punto de vista de la producción de alimentos, reiteró la importancia de incrementarla a nivel territorial. Hizo un llamado a integrar la canasta familiar “no solo productos importados, sino también productos locales”.
Puso como ejemplo el arroz, anunciando que “este año el país se ha propuesto sembrar 200 000 hectáreas de arroz para garantizar una parte importante de la demanda”.
Mencionó la cooperación de varios países en proyectos con buenos rendimientos, como en fincas en Pinar del Río, Sancti Spíritus y, más recientemente, en Granma, donde ya se sembraron las primeras 360 hectáreas.
Hay una decisión de proteger esta producción con combustible, a pesar de la situación compleja.
También se estimulará la siembra de diversos cultivos y se enfatizará en la agricultura urbana y familiar. Se utilizarán fuentes renovables para el riego y se incrementará la tracción animal, ya que “no vamos a disponer de combustible para la participación de forma masiva de equipamiento en las labores agrícolas”.
Subrayó que es fundamental la integración de todas las formas productivas y las alianzas para trabajar en los precios de los alimentos.
“Estamos desarrollando algunas iniciativas con actores económicos no estatales, con empresas extranjeras que están en disposición de participar para la venta de alimentos a la población, buscando mecanismos que apoyen la disminución de los precios”, afirmó. (Texto y Foto: Cubadebate)