logo Imagen no disponible

Radio Cadena Agramonte emisiora de Camagüey

deporte, Cuba, duelo, eliminatoria de Concacaf, Copa Mundial Sub-17 de la Fifa de Catar 2026

Cubanos a un paso del mundial sub-17 de fútbol


La Habana, 10 feb.- Cuba ganó a El Salvador en un duelo memorable de la eliminatoria de Concacaf, celebrado en el estadio Cementos Progreso de la capital guatemalteca, y puso pie y medio en la Copa Mundial Sub-17 de la Fifa de Catar 2026.

La victoria adquirió matices épicos, porque ambos equipos sabían que se jugaban un boleto al mundial, aunque las matemáticas y el inexplicable criterio de desempate posterguen la oficialización hasta la última fecha.

Por eso celebraron los de la Isla el final del encuentro como se celebra la gloria, y calleron desparramados los salvadoreños por el campo como muestra de la frustración al no poder descifrar el bloque bajo de los cubanos en el segundo tiempo.

En la primera mitad los de la Selecta habían tomado ventaja merecida con remate de Mayson Barillas, tras un error de la defensa cubana que hizo mal todo lo que podía, para la ventaja rival al minuto 27.

Incluso hacían mérito los centroamericanos para marcar otro gol, cuando Yankarlos Iglesias metió un disparo bajo, ajustado al palo y desde la frontal del área, con asistencia de Fabián Bernabé al 34.

Antes habían avisado los cubanos sin fortuna, y esta vez sus adversarios entendieron que la amenaza era seria. Tanto que quedaron congelados y dos minutos más tarde Iglesias entró como un bólido por el sector derecho del área contraria, se quitó con clase a dos oponentes y soltó un misil cruzado que sellaba la remontada. 

Tocaría sufrir durante toda la segunda mitad, porque el plan de Sandro Sevillano, director técnico de los cubanos, era defender la ventaja con un bloque compacto, y buscar alguna posibilidad de rematar a contragolpe.

El ensayo dejó ver virtudes, a veces subvaloradas en el fútbol, como el sacrificio defensivo y la determinación de sufrir: todos corrían para tapar los espacios e hicieron de su arco una fortaleza inexpugnable.

Cuba renunció a la pelota y El Salvador no supo qué hacer con ella, porque en la medida que pasaban los minutos se agotaban las fuerzas y se acababan las ideas; y cuando algo falló siempre funcionó el plan de contingencia: el portero Yulio Noslén Godínez ahogó más de una vez el grito de gol del contrario. 

No hubo fórmula para entender el cerrojo cubano, tan osado y temerario como efectivo, motivo de la desesperación del técnico rival que mandó a su arquero a rematar las jugadas a balón parado como el recurso del condenado a muerte.

El 11 de febrero, los cubanos enfrentarán a Belice, un equipo eliminado tras perder el primer partido, precisamente ante los salvadoreños, y empatar con Curazao.

Ese será el trámite de clasificación mundialista, pues desde que pite el árbitro el cero a cero favorecerá a los cubanos (líderes del grupo F) con un punto que en sumatoria llegaría a 7, más de lo que pudiera alcanzar El Salvador. 

Incluso una derrota, matemáticamente les daría boletos a Catar, pero nadie pronostica una victoria de Belice tras lo visto en el torneo, ni se espera que los cubanos encomienden su participación en el mundial a la calculadora, mucho menos luego de tanta entrega. (Texto y foto: JIT)


En esta categoría

Comentarios


Tu dirección de correo no será publicada *