
Amán, 19 feb.- El ministro de Asuntos Exteriores de Jordania, Ayman Safadi, afirmó hoy que no se logrará la paz en Oriente Medio mientras continúe la ocupación israelí de territorios en Siria, Líbano y Palestina, divulgó hoy a agencia oficial jordana Petra.
Al intervenir ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, durante una sesión dedicada a la situación en Oriente Medio y la cuestión palestina, el jefe de la diplomacia jordana subrayó que quienes verdaderamente desean la paz no deben socavarla.
Enfatizó que no existe alternativa a la solución de dos Estados y que ninguna otra fórmula garantizará la paz, la seguridad ni la estabilidad para Israel, los palestinos y toda la región.
Queremos una paz justa y trabajamos por una paz justa que cumpla con el derecho del pueblo palestino a la libertad y a un Estado en su territorio, y que garantice la seguridad de Israel y unas relaciones normales con todos los Estados árabes, expresó.
Safadi recordó que la Iniciativa de Paz Árabe sigue siendo una propuesta integral para un futuro seguro, en el que un Estado palestino independiente y soberano viva en paz junto a Israel.
Recalcó que la paz no se alcanzará perpetuando la ocupación ni anexando Cisjordania, ni mediante la opresión del pueblo palestino y la negación de su derecho a la libertad y la dignidad.
Asimismo, señaló que no habrá estabilidad mientras continúe la ocupación del territorio libanés y no se respete el acuerdo de alto el fuego.
El canciller jordano instó a unir esfuerzos frente a lo que calificó de medidas ilegales israelíes en Cisjordania, las cuales, advirtió, colocan a ese territorio al borde de la explosión y mantienen a la región prisionera del conflicto.
Safadi insistió en que la región no disfrutará de estabilidad mientras persistan la injusticia y la opresión, y se niegue al pueblo palestino su derecho a la libertad. Señaló que la paz es un objetivo compartido y que sus fundamentos están establecidos en el derecho internacional y los valores humanos.
Advirtió que la anexión de Cisjordania equivaldría a declarar la muerte de toda posibilidad de paz y abriría la puerta a más guerras y destrucción, un escenario cuyo costo recaería sobre palestinos, israelíes y todos los pueblos de la región.
El ministro denunció además el discurso de odio promovido por sectores extremistas en Israel, el cual, según opinó, no contribuirá a la paz ni a la convivencia. (Fuente: Prensa Latina)