
La Habana, 4 mar.- El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, criticó hoy la persecución aplicada por el Gobierno de Estados Unidos contra Cuba y expuso que la situación de crisis que vive en la actualidad la mayor de las Antillas no es resultado de incapacidad productiva, sino de intereses políticos que establecen un férreo cerco económico, comercial y financiero para provocar esas privaciones.
Según informó el sitio de la cancillería cubana, al intervenir en la apertura de la Reunión Ministerial de la 39 Conferencia Regional de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) para América Latina y el Caribe, el mandatario sudamericano manifestó que la nación caribeña no está pasando hambre porque no sepa producir ni construir su energía sino por condiciones externas impuestas por la hostil política de Washington.
"Cuba está pasando hambre porque no quieren que tenga ciertas cosas que todo el mundo debería tener", afirmó Lula respecto a la situación de la isla, la cual se encuentra sometida hace más de seis décadas a un bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos y recientemente recrudecido por el Gobierno de Donald Trump con la firma de la orden ejecutiva que arreció la persecución energética contra el archipiélago.
El pronunciamiento de Lula, que fue recibido con aplausos del auditorio, ocurrió en el contexto de sus críticas a la postura de muchos líderes del mundo que se enfocan en hacer la guerra en lugar de priorizar la lucha contra el hambre, entre los temas más acuciantes que impactan hoy a la humanidad.
Para el jefe de Estado, el hambre no puede tratarse como un asunto secundario, ni subordinado a cuestiones ideológicas o políticas, que dependa de la eventualidad de recursos sobrantes e insistió en que debe asumirse como una prioridad humanista y como un derecho sagrado.
El presidente brasileño vinculó además la persistencia de ese flagelo con la historia de expoliación y desigualdad en América Latina, y recordó que cuando la región tuvo oro y plata “se lo llevaron”, y que durante mucho tiempo se aprovechó su trabajo con salarios bajos, lo cual provocó a la larga grandes brechas de desigualdad e injusticia social que son aún más notorias en la actualidad.
De acuerdo con Lula, mientras los pobres sigan siendo invisibles para las máquinas burocráticas y los jefes de Estado, el mundo continuará atrapado en conflictos que desvían recursos de la tarea esencial de garantizar comida y dignidad para todos. (Fuente: ACN)