
Quien dice que para descubrir la pasión de tu vida deben pasar años, algunas te tocan a la puerta o se cuelan por la ventana sin casi percibirlo. Así le pasó a Melissa Aguilar Fernández, licenciada en Enfermería desde el pasado mes de noviembre, pero que desde siempre supo que curar iba a ser su futuro.
Hoy deja se empeño en el Servicio de Neonatología del Hospital Materno Ana Betancourt de Mora, en la ciudad de Camagüey, un área que demanda entrega, preparación y sacrificio.
“Hace apenas cuatro meses que terminé la licenciatura - cuenta-, pero desde antes estaba vinculada al servicio, porque mientras estudiaba estaba haciendo un pluriempleo”.
¿Por qué esta especialidad, algunos pudieran tenerle un poco de respeto por lo sensible y lo delicado que son los pacientes?
“Sí, es una especialidad compleja, que requiere fortaleza tanto mental como física; pero es también muy bonita. Esa sensación de que un niño está mal, se recupera, de que vuelve con su mamá, es una impresión encantadora”.
Si tuvieras que decirle a algún joven de doce grado para que escoja la Enfermería como profesión, ¿por qué se lo recomendarías?
“Porque es una carrera que demanda mucho amor, donde aprendes mucho y que resulta vital para el funcionamiento de cualquier institución sanitaria”.
Siempre hay noticias que al personal de la salud nunca le gusta dar a los familiares, ¿ya has pasado por eso?
“Sí, sí he pasado por esas experiencias y es muy doloroso; unas emociones fuertes”.
¿Y cómo se lidia con todo eso?
“Se lidia, eso te fortalece, llega el momento en el que tú mentalmente te fortaleces”.
Igual hay un empeño doble de todo el personal del servicio por garantizar la vida.
“Nos esforzamos mucho y trabajamos con el alma y con el corazón. Y todos los días cuando llegamos aquí trabajamos con entrega por esos niños. Nos entregamos a esos niños para que salgan adelante y puedan triunfar”.
En el futuro cercano o lejano, ¿cómo se ve Melissa?
“Pues yo me veo trabajando aquí. Es lo que me gusta, me siento bien. Yo en ese futuro me veo definitivamente con mi especialidad, con mi Maestría, con todo eso porque es lo que me gusta”.
Hay historias de amor y sacrificio que llevan nombre de mujer; historias de empeños y fortalezas, de victorias y añoranzas. La de Melissa empieza a escribirse desde la solidaridad que demandan los cuidados neonatológicos, que en este caso llevan sello juvenil. (Texto: Diosmel Galano Oliver/Radio Cadena Agramonte) (Foto: Ricardo de Miranda Rodríguez)