
Camagüey, 13 mar.- En el contexto de la Jornada de la Prensa la historia de la palabra y la dedicación se hizo visible. Carmen Martín Cruz, correctora del periódico Adelante, recibió el Premio Provincial por la Obra de la Vida Rolando Ramírez, un reconocimiento largamente esperado a una labor tan imprescindible como muchas veces invisible.
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El jurado, presidido por la periodista Bárbara Suárez Ávalos, destacó en su dictamen que “Carmen es, sin lugar a dudas, una profesional sin la que no se puede escribir la hermosa historia de la prensa plana en Camagüey y en Cuba”.
Palabras que, más que elogiar, trazan el mapa silencioso de quienes con minuciosa paciencia aseguran que cada artículo, titular y texto llegue al lector en su forma más pulida.
El homenaje llega en un momento de cambios: hace apenas unos días se anunció que Adelante dejará de circular en su formato impreso. Para alguien cuya vida gira en torno a la corrección, este cambio supone un derrotero significativo. Sin embargo Carmen se muestra segura de que la transición hacia el ámbito digital merece atención y cuidado: allí seguirá su huella, manteniendo el rigor que siempre la caracterizó.
Con más de siete décadas de vida y cinco de ellas dedicadas a Adelante, Carmita, como la llaman quienes la conocen, mantiene la esperanza de que el papel volverá algún día y estará lista para ese momento, dice, con la misma pasión que la acomapara a lo largo de los años.
La historia de Carmen Martín Cruz es también la de muchas voces de la prensa camagüeyana que marcaron a generaciones desde el anonimato; voces que conmueven y enseñan, que muestran que la entrega y la pasión por lo que se hace es, en última instancia, un acto de amor.
Son esas manos invisibles las que dan vida a las páginas, las que sostienen con constancia la memoria de una profesión que sigue escribiéndose con cuidado y dedicación. (Texto y foto: Idaylén Rodríguez Rodríguez/Radio Cadena Agramonte)