Camagüey, 19 jun.- El carbón se ha convertido en los últimos días en uno de los temas más sensibles para los camagüeyanos. Con el gas licuado y los combustibles cada vez más escasos, cocinar los alimentos se ha vuelto un desafío cotidiano.
Ante ese escenario, el gobierno local desarrolla acciones para enfrentar la situación y garantizar el acceso del carbón a la población.
Lázaro Echeverría Rodríguez, intendente del municipio Camagüey, compareció ante los medios de prensa para explicar la estrategia.
A partir del sábado 20 de junio comenzará la distribución, y el kilogramo de carbón se venderá a 70 pesos, informó. Un saco de 20 kilos, el formato más común en la ciudad, costará 1400 pesos.
La medida busca ponerle freno a la especulación desatada en el mercado informal, donde el mismo saco ha llegado a venderse entre tres mil 500 y cuatro mil pesos.
“Los precios especulativos es lo que nosotros no debemos de permitir”, sentenció el funcionario, quien explicó que el ajuste responde al incremento de los costos de producción, especialmente el combustible que utilizan los productores para cortar y transportar el carbón.
Aclaró que no se ha orientado el cierre de los puntos de controles y que todo el carbón que pueda llegar de las bases productivas de la cabecera y de otros municipios será bienvenido.
«No hemos retirado ni decomisado ningún saco de carbón a las personas que hoy están comercializando en nuestra ciudad. Todo el que produce y comercializa puede seguir, pero con un precio justo”.
Además explicó que cortar marabú no requiere de guía forestal, uno de los pretextos utilizados en el mercado informal para elevar las cifras.
Ante los precios abusivos, la vía elegida no es el decomiso, sino la venta forzosa: si un vendedor no quiere bajar el precio, se le obligará a vender al precio oficial.
Desde este viernes comenzará la entrada de carbón a la cabecera provincial.
El plan inicial contempla 1200 sacos provenientes de otros municipios, más 500 sacos de la propia producción local. En total, 1700 sacos que comenzarán a distribuirse el sábado, cantidad todavía insuficiente ante la demanda.
El intendente detalló que el municipio cuenta con 43 entidades de base, de las cuales solo dos no pueden producir carbón por falta de marabú en su patrimonio. El resto, 33 cooperativas y 10 unidades empresariales de base, ya están incorporadas a la producción, aunque reconoció que lo que se produce no alcanza para la población.
La distribución no se hará en placitas ni puntos fijos tradicionales. La estructura elegida son las zonas de defensa, activadas desde hace varias semanas. Cada zona, con su presidente y sus subgrupos, organizará la venta directa del productor al consumidor, sin intermediarios.
“El productor no va a vender el carbón a un tercero para que ese le ponga un por ciento. La idea es llevar el carbón allí donde más se necesita: zonas con largos apagones, comunidades sin agua, barrios donde la gente no tiene cómo cocinar», subrayó.
Antes que el carbón llegue a toda la población, se priorizará a quienes más lo necesitan. Los ocho perfiles vulnerables definidos por la Dirección de Trabajo serán los primeros en recibir el producto.
El Gobierno insiste en que la venta sea por lata y no por saco, para que el carbón alcance a más personas. Lo que produce el municipio no llega a la población porque buena parte ha tenido que destinarse al consumo social. Echeverría Rodríguez enumeró 24 Sistemas de Atención a la Familia, 23 círculos infantiles, seminternados y tres casas de niños sin amparo parental que reciben carbón del gobierno para poder cocinar los alimentos, ante la falta de gas licuado.
En sus declaraciones, el intendente dejó ver que el camino será largo, este solo es un paso, pues la producción local actual no alcanza y la especulación no se frena con buenas intenciones, sino con acciones sostenidas en el tiempo. (Fuente: Adelante)
