Camagüey, 5 ago.- Desde la infancia Yadilka Gómez Verdecia descubrió que su destino estaba ligado al cuidado de la vida. En los círculos de interés escolares ya se perfilaba su vocación y con el paso del tiempo esa inclinación se convirtió en compromiso al graduarse como Licenciada en Enfermería.
Hoy, tras más de 25 años de labor ininterrumpida en el Hospital Materno Ana Betancourt de Mora de Camagüey, institución que se convirtió en el escenario de su vida profesional, su nombre se asocia a entrega y profesionalidad.
En su trayectoria se destaca como especialista en enfermería materno-infantil, acompañando a madres y recién nacidos en momentos decisivos, con sensibilidad y conocimientos técnicos.
La sala de neonatología es su segunda casa, donde permanece mediante constancia y entrega.
El afán de superación la llevó a obtener el título de Máster en Atención Integral al Niño, a consolidar la preparación académica y ampliar así capacidades para brindar cuidados especializados.
Paralelamente, asumió la responsabilidad de Profesora Asistente, en cada clase y práctica transmite conocimientos y valores como dedicación, ética y vocación de servicio.
Pero Yadilka no solo enfrenta los retos de la profesión, como mujer cubana lleva sobre sus hombros las labores hogareñas y no está exenta de los apagones, los altos precios y la dificultad para acceder al dinero en efectivo.
Aun así, cada jornada ofrece lo mejor de sí, demuestra la resiliencia femenina y el protagonismo en la sociedad; ejemplo que se enlaza con el legado de Fidel Castro, en el año de su centenario, y reafirma que la fuerza de la mujer es también la de la Revolución.
La trayectoria de Yadilka Gómez Verdecia es testimonio de cómo la vocación temprana, la superación constante y la entrega diaria se convierten en pilares de la atención materno-infantil en Camagüey. (Texto y foto: Zenia Donet García/Radio Cadena Agramonte)
