Camagüey, 27 oct.- El amor puede atravesar el tiempo y regresar cada año en forma de homenaje. Así ocurre en Camagüey, donde una pareja de médicos recrea simbólicamente el enlace matrimonial de Carlos J. Finlay y Adela Shine, una ceremonia que une la memoria del eminente científico camagüeyano con la sensibilidad del amor y la vida familiar.

Según resaltó la Oficina del Historiador de la Ciudad de Camagüey (OHCC) a través de su perfil institucional en Facebook, la actividad se celebró con motivo del aniversario 161 de la boda de Finlay y Adela Shine, y tuvo como escenario la Casa Natal Carlos J. Finlay, institución dedicada a preservar y divulgar el legado del médico y científico nacido en esta ciudad.
Como parte de su labor cultural, la Casa Natal organiza anualmente este homenaje, que en cada edición convierte la historia familiar de Finlay en una experiencia cercana para el público. En ese contexto se resaltaron los valores humanos, afectivos y familiares que acompañaron la vida del investigador.

Según la nota de la OHCC en la mencionada red social, los protagonistas de la recreación fueron Chaveli de Zayas Súcar y Carlos Noel Miranda Herrera. Ellos recibieron poemas y piezas musicales que acompañaron el momento, mientras el Dúo Confluencias aportó su talento en una jornada marcada por la emoción, la cultura y el tributo.
Más que una simple representación, la ceremonia recordó que el romanticismo conserva su vigencia y que, incluso en tiempos difíciles, siempre existe espacio para celebrar el amor. En Camagüey, la figura de Finlay fue evocada no solo desde la trascendencia de su obra científica, sino también desde la dimensión íntima y afectiva de su historia personal.

La boda real de Carlos J. Finlay y Adela Shine tuvo lugar el 16 de octubre de 1865, en la iglesia de Monserrate, en La Habana. Adela, también llamada Adelaida, era natural de la isla de Trinidad. El matrimonio tuvo varios hijos, un primer embarazo que terminó con el nacimiento de un niño sin vida, a quien pensaban llamar Pablo, y posteriormente Carlos, Jorge Enrique y Frank.

Por ello, la ceremonia celebrada en Camagüey constituye una recreación simbólica, concebida para honrar la memoria de una pareja cuya historia continúa formando parte del patrimonio humano y cultural de la Ciudad. (Maykel Torres La Rosa/Radio Cadena Agramonte) (Foto: Tomadas del perfil de Facebook de la Oficina del Historiador de la Ciudad de Camagüey)
