La batalla contra los precios desmedidos llega al mercado La Arboleda

La batalla contra los precios desmedidos llega al mercado La Arboleda

Camagüey, 3 sep.- El aceite, el pollo, el picadillo, las pastas alimenticias… productos de la canasta básica que en las últimas semanas vieron disparados sus precios, muy por encima de lo que la mayoría de los bolsillos puede soportar. La población no cesa de quejarse y esa presión popular es la que motivó el ejercicio nacional de inspección que se desarrolla en todo el país hasta el 15 de septiembre.

En Camagüey el equipo de prensa de Radio Cadena Agramonte acompañó este jueves a los grupos multidisciplinarios en su recorrido por las zonas comerciales del reparto Julio Antonio Mella, específicamente en el mercado La Arboleda.

Los equipos están integrados por especialistas de las direcciones de Comercio, Finanzas y Precios, Inspección y Supervisión, Trabajo y Seguridad Social, además de un miembro del Partido Comunista de Cuba y un fiscal. El objetivo es valorar los precios, revisar las fichas de costos y atender las violaciones al decreto ley implementado recientemente.

Michel Rivas, jefe de equipo y dirigente político del Distrito Ignacio Agramonte, explicó durante el recorrido que la revisión va mucho más allá de mirar el cartel con el precio final. “Se hacen revisiones de las fichas de costos y gastos para comprobar que cumplen con la legislación vigente”, declaró. “A partir de allí deducimos si los precios son abusivos o especulativos, y se procede a aplicar las medidas pertinentes a los infractores, como la venta forzosa o el decomiso del producto”.

Rivas aclaró que el propósito no es perseguir ni clausurar negocios. “No resolvemos nada con cerrar locales, donde se aplicó la medida hasta el momento es porque tienen muchas infracciones legales”, puntualizó.

“La idea es regular el tema de los precios desmedidos para apoyar a la población y también garantizar que se cumpla con los pagos en línea”. Detalló que hay otros grupos que se encargan de procesar al sector mayorista. “Nosotros atendemos a locales minoristas, chequeamos sus inversionistas comunes y el precio al que adquieren ciertos productos para luego pasarle ese dato a otros grupos que atienden a este sector más arriba de la cadena económica, que son, de algún modo, la cúspide de esta gran hecatombe de precios desmedidos”.

Los productos en la mira y las violaciones detectadas

Los inspectores pusieron especial atención en aquellos alimentos que más preocupan a la población. El pollo, el picadillo y otros productos alimentarios imprescindibles encabezan la lista de los precios excesivos. Las multas aplicadas se impusieron precisamente por esas violaciones en artículos de primera necesidad.

También se sancionó la falta de implementación de pasarelas de pago electrónico, un requisito obligatorio que muchos establecimientos siguen incumpliendo, así como la práctica de cerrar las puertas ante la llegada de la comisión inspectora, maniobra para evadir el control.

La voz de la población

Durante las jornadas de control varios agramontinos, en su mayoría de la tercera edad, expresaron su descontento, con pensiones que no alcanzan para cubrir necesidades elementales, las opciones para adquirir productos básicos se reducen cada día más.

Hombres y mujeres de la tercera edad que sobreviven con cinco mil o seis mil pesos al mes, a veces menos, y que no tienen familia que los ayude ni remesas del exterior que alivien su situación.

El salario mínimo actual en Cuba es de tres mil 100 pesos, y el medio ronda los cuatro mil 500 pesos. Con ese ingreso mensual, un solo pomo de aceite puede costar incluso más de lo que se gana en todo un mes. ¿Qué queda entonces para el arroz, los frijoles, sin mencionar siquiera el plato fuerte y otros productos vitales para el hogar?

Algunos ancianos llegan al mercado con la cartera hecha un nudo, calculan cada céntimo, resignados a comprar lo mínimo o a irse con las manos vacías porque la cuenta no les alcanza. No hablamos de caprichos ni de lujos, sino de cubrir lo elemental para sortear el hambre.

La impotencia crece en la población cuando ven que, a pesar del aumento salarial reciente, un trabajador activo vinculado al sector estatal apenas logra llegar a fin de mes y un jubilado, que ya no tiene el ímpetu de un joven, queda parcialmente desprotegido ante esta escalada de precios.

“No se trata solo de aplicar el decreto, sino de actuar de forma preventiva”, reconocen los inspectores. “Muchos de estos actores económicos no tienen la capacidad o no tienen la preparación para ejercer el oficio como tal”.

Esa carencia motiva indisciplinas que podrían evitarse con una mayor cultura económica y jurídica. Por eso el seguimiento es tan importante como la inspección inicial, se prevé regresar a los locales cada dos o tres semanas para revisar el cumplimiento de las acciones correctivas.

El ejercicio de control de precios en Camagüey se extiende hasta el 15 de septiembre. Los equipos multidisciplinarios continuarán su recorrido por todos los municipios, revisan tanto al sector estatal como a las nuevas formas de gestión económica y a los trabajadores por cuenta propia.

La población espera que estas acciones no se queden en un ejercicio puntual sino que se conviertan en una práctica sistemática que ponga freno a los abusos y devuelva la tranquilidad a quienes cada día enfrentan la dura realidad del contexto cubano actual. (Texto y foto: Chelsea Martínez Riera/Radio Cadena Agramonte)

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