Minas, Camagüey, 15 abr.– La Unidad Empresarial de Base Antonio Suárez Domínguez ha incorporado a sus áreas productivas el organopónico El Centenario, donde actualmente se trabaja intensamente en la producción de alimentos. Esta iniciativa responde al llamado de la máxima dirección del municipio para aumentar el autoabastecimiento local, como parte de una estrategia integral que busca fortalecer la soberanía alimentaria y aprovechar al máximo las potencialidades del territorio ante las actuales limitaciones económicas.
Santiago Sierra Pupo, director de la entidad, informó a los medios que mantienen un trabajo sostenido para garantizar la continuidad de las producciones, con énfasis en hortalizas y cultivos varios. Actualmente cuentan con siembras de ají, ajo porro, cebollino, tomate, entre otros cultivos, mientras potencian el desarrollo de calabaza y plátano burro. Estos productos no solo contribuyen a mejorar la alimentación de la población, sino que también diversifican la oferta agrícola y fomentan el consumo de alimentos frescos y de proximidad.
Para cumplir con estos objetivos, varios trabajadores han asumido nuevas funciones, pasando de sus tareas habituales en la avicultura a labores agrícolas. Esto responde a las dificultades que enfrenta el sector avícola, afectado por la limitada disponibilidad de insumos para la cría. Por ello, participan activamente en la preparación de tierras, limpieza de canteros y mantenimiento de áreas productivas, demostrando compromiso y capacidad de adaptación frente a las circunstancias adversas.
A esta labor se suman también sindicatos de diferentes sectores, que apoyan mediante jornadas de trabajo voluntario y cambios de labor, fortaleciendo el vínculo entre los distintos actores económicos y sociales del municipio. Esta integración resulta clave para impulsar la producción de alimentos y responder colectivamente a las necesidades locales.
El organopónico El Centenario, gracias a su autogestión, se ha consolidado como un área importante para los programas sociales. Según Sierra Pupo, han realizado donaciones a círculos infantiles, escuelas primarias, casas de abuelos y al comedor del Sistema de Atención a la Familia, evidenciando el impacto solidario y social de estas producciones en beneficio de los sectores más vulnerables.
Además, se presta atención diferenciada a los propios trabajadores, quienes pueden adquirir las producciones obtenidas, lo que contribuye a mejorar su alimentación y calidad de vida. Estas acciones, junto al estímulo al esfuerzo laboral, inciden positivamente en el aumento de la eficiencia y productividad, reforzando el sentido de pertenencia y compromiso con la entidad.
En un escenario complejo, marcado por limitaciones de recursos y retos económicos, experiencias como la del organopónico El Centenario demuestran que avanzar es posible mediante la organización, la voluntad colectiva y el aprovechamiento de las capacidades locales, con el fin de garantizar alimentos para la población y fortalecer el desarrollo del municipio. (Texto y Foto: La Voz del Bayabo/Minas)
