Cuba al derecho

Por Rolando Sarmiento Ricart/ Colaborador de Radio Cadena Agramonte.

Cuando hasta ahora se logran ciertos avances recíprocos en las relaciones Cuba-Estados Unidos, sustentadas en el respeto de las históricas divergencias políticas, el Departamento de Estado persiste en mantener a la Isla en la lista negra de los países que violan los derechos humanos.

Para el subsecretario de Estado de esa rama, Tom Malinowski, ese punto “oscuro” en el expediente nacional cubano no se contradice con la normalización de las relaciones diplomáticas porque: … “relacionarse no es lo mismo que apoyar”.

Los patrocinadores de ese inmerecido cartelito -como hasta hace poco fue el de terrorista-, justifican el empecinamiento, entre otros argumentos,  en “la limitación de la capacidad de los ciudadanos para cambiar el gobierno y el uso de las amenazas de este, asaltos físicos extrajudiciales, intimidación, protestas violentas organizadas contra la disidencia pacífica, y el acoso y detenciones para evitar la libre expresión y reunión”.

Otras “razones” enarboladas son las limitaciones para crear sindicatos independientes a los que representan a los trabajadores de Cuba y la negativa de las autoridades al acceso a las cárceles cubanas donde imperan “duras condiciones”. Sin embargo, jamás se pronunciaron a favor de Los Cinco cubanos durante los años de confinación en las prisiones de Estados Unidos y los días de sobrecastigo en el hueco.

La mayoría de los cubanos consideran  el acercamiento entre ambos pueblos como pasos positivos para consolidar la paz, la solidaridad, y poner fin a las agresiones bélicas que los terroristas basificados en Miami siempre han organizados desde el norte, con el apoyo de distintas administraciones estadounidenses. También desean el levante del bloqueo comercial, financiero y económico impuesto desde 1962 por la gran nación que sitúa a Cuba en esa lista negra “violatoria”.

Barack Obama sostiene que su acercamiento diplomático hacia Cuba pretende mejorar el respeto a los derechos humanos de los cubanos y considera fallida la política del “embargo” que se mantiene inalterable.

Los cubanos, además, conocen su historia y saben que la República de 1902 instalada en La Habana bajo las armas USA, obligó a los republicanos criollos a mantener la base militar de los Estados Unidos en Guantánamo, que todavía denigra la voluntad popular y donde se tortura a prisioneros internacionales sin derechos legales. ¿No es doblemente una violación de los derechos humanos?

Los que acusan a Cuba nunca se han preguntado: ¿por qué en este país en las celebraciones del Primero de Mayo y otras multitudinarias de apoyo a la Revolución, el pueblo no protesta, ni levanta carteles para pedir trabajo, escuelas, atención médica, el fin de la drogadicción, de la violencia, de la represión policial o para condenar las muertes que generan la xenofobia y el racismo, como sucede en los propios Estados Unidos? ¿Dónde están las fuerzas represivas,  los chorros de agua, las bombas lacrimógenas, los palos, los policías a caballos, las perseguidoras contra los manifestantes?

El restablecimiento de las relaciones diplomáticas Cuba-Estados Unidos, propiciará la posibilidad de que los ciudadanos estadounidenses, por fin, puedan visitar esta Isla, relacionarse con la verdadera sociedad civil, y coadyuvará a abrir las verdades cubanas  al mundo… Ese siempre fue el temor de los mandatarios que antecedieron al presidente Barack Obama. (Foto: Archivo)

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