El arcoíris humano de la diversidad

Por Yusarys Benito Deliano/ Radio Cadena Agramonte.

Actualmente la pluralidad de género desata reacciones y opiniones encontradas, sobre todo si hablamos de la homosexualidad. Sobre todo, si hablamos de un tema tabú en una sociedad con una cultura machista arraigada, donde los hombres deben ser machos, varones y masculinos.

Pero la vida no es en blanco y negro, existen los colores como evidencia de la diversidad y ondean en la bandera del arcoíris para orgullo de una comunidad que hoy reclama y merece el respeto social.

El 17 de mayo —Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia— el mundo celebra la eliminación de la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales por decisión de la Asamblea General de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Sin embargo, esta concepción se mantiene en la conciencia de no pocas personas que, ante el desconocimiento, comparten ideas prejuiciosas e incitan a arremeter contra un sector de la población que para ellos no pasa de pervertidos o vulgares.

Y como todas las reglas tienen su excepción, generalizar no es una vía inteligente en este fenómeno. Tener una orientación sexual diferente no determina si eres buen o mal hijo, hermano o trabajador; sin embargo, ante ojos estereotipados, las virtudes solo quedan para los heterosexuales.

Es hora de que los cubanos cambiemos la mentalidad machista y nos desprendamos de historias pasadas que no contribuyen a visibilizar un panorama inclusivo.

En Cuba existen parejas del mismo sexo que viven juntas, algunos tuvieron relaciones heterosexuales de las cuales nacieron hijos, y hoy asumen una identidad diferente, eso no puede taparse con un dedo, porque las clasificaciones de la familia contemporánea han cambiado con el decursar del tiempo, así como sus miembros.

Preocupa entonces la adopción de infantes. Un proceso que aquí, en cualquiera de los casos, está sujeto a disímiles requisitos, como demostrar la solvencia necesaria para asumir las necesidades económicas del niño o adolescente a adoptar, tener las condiciones morales y haber observado una conducta que permitan presumir, razonablemente, que cumplirá respecto al adoptado.

Por tanto, la justificación ante actitudes negativas no puede ser la antigua historia de la sociedad machista en la que vivimos. Apostamos por la equidad entre hombres y mujeres, por la no violencia contra las féminas, por el sentimiento de humanidad hacia el otro. ¿Cuándo vamos a estar preparados para aceptar la diversidad?

Darles derechos a otros no significa que usted los pierda. La discriminación por razones de sexo, género, orientación sexual e identidad de género quedó expresamente eliminada en la Constitución de la República de Cuba recién aprobada, pero también debemos lograr borrarla desde la conciencia individual y social. No todos en la comunidad LGBTI son indecentes y mal educados; además, también hay heterosexuales con comportamientos desagradables.

No se trata de influir en el pensamiento de las personas, de cambiar una visión a través de los medios de comunicación; se trata de convivir en paz, por una sociedad donde se respete el arcoíris humano de la diversidad. (Foto: Archivo)

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