Por Edel Blanco Duarte/Radio Cadena Agramonte
En ocasiones los padres piensan que complacer a sus hijos en todo es “lo mejor”, concepto errado que solo encierra lo material y que a la larga pesará, pues los niños de pequeños solo entienden de amor y cariño, ellos no saben de economía, racismo, diferencias u otras ideas que son inculcadas por sus progenitores.
Entonces, ¿por qué no seguir dándoles amor e induciéndoles esos valores que decimos se están perdiendo dentro de nuestra sociedad?
Usted no puede dejar la educación solo a las escuelas que, si bien juegan un papel fundamental en la formación de los hombres del mañana, la mayor cuota de responsabilidad en esta tarea es de la familia que tiene el deber de guiar desde el primer momento.
Por un lado, está el ejemplo que los infantes reciben de las personas más allegadas y por el otro el nivel de compenetración que seamos capaces de lograr con ellos.
Esta mal suponer que porque hayan crecido un poco y conozcan sobre ciertos temas nuestra obligación termina, pues como versa el refrán “la labor de un padre nunca acaba”, pues son las etapas adolescente y juvenil donde ellos necesitaran más de usted y de sus consejos.
Debemos tener siempre en cuenta el círculo que rodea a nuestros hijos y guiarlos por el buen camino. No pienso que la solución sea decir: “en mi tiempo no era así”, más bien buscarle la mejor solución al o a los problemas, pues aun cuando se imponga la tecnología, nunca se desplazará a esos valores que tanto hacen falta recuperar.
Hay que enseñar a los niños desde pequeños a ser solidarios, a evitar la violencia, mostrarles que en el mundo hay buenas personas, que a la escuela se va a aprender, usted como padre debe moldearlo para que mañana no sea tarde y de nada servirán las lamentaciones. (Foto: Archivo)
