Por Juan Mendoza Medina/Radio Cadena Agramonte.
Nuevamente se impusieron la razón y la justicia en el mismo corazón del imperio, cuando este martes, por 22 años consecutivos, la comunidad internacional rechazó, a través del sistema de votaciones en la ONU, el bloqueo económico, comercial y financiero que Estados Unidos mantiene sobre Cuba desde hace más de medio siglo.
Ciento ochenta y ocho naciones de todo el orbe no pueden estar equivocadas cuando reconocen, sin ningún tipo de presión política ni chantaje -como acostumbra el Imperio- que el cerco mantenido por Norteamérica hacia la mayor de las Antillas no tiene otro fundamento ni razón de ser que el de provocar nuestra rendición.
Especialmente para los jóvenes cubanos, que vivido siempre entre las limitaciones propias derivadas de una política pensada para crear restricciones, la nueva victoria posee un significado especial, pues ratifica que esas medidas unilaterales no cumplirán su cometido, sino que instan a continuar refutándolas.
Jeals Arturo Torres, de 26 años de edad, opina que la victoria de Cuba en la ONU es una muestra del prestigio que se ha ganado nuestro país en la arena mundial, y desacredita las difamaciones mediáticas que intentan ofrecer una imagen tergiversada de la realidad de la Isla.
Arturo Torres, quien labora como operador de sonido en una emisora radial, resalta la importancia del respaldo que profesan las naciones hermanas desde hace más de dos décadas e insta a no perder la esperanza de que esa política será eliminada, debido a que no posee razón de ser.
Darycel Martínez cuenta solo con 24 primaveras y desde que nació ha sufrido las consecuencias del bloqueo, argumento más que suficiente para profesarle una animadversión irrestricta.
Ella expresa que, aunque la Revolución siempre ha buscado alternativas a través del esfuerzo del pueblo cubano y la ayuda de países amigos, sí se perciben los efectos de la irracional directiva en sectores como Salud y Educación que, sin embargo, se mantienen como los principales orgullos de la obra socialista.
Por su parte, Liset Fernández no pudo dejar de agradecer al más de centenar de pueblos que comprenden el obstáculo que implica el bloqueo para el desarrollo de una vida óptima, y las cuantiosas pérdidas económicas que por esa causa tiene el Gobierno de la Isla, al acudir a terceros países para asegurar todo lo que se necesita para edificar el futuro.
Mientras miles de mercenarios pagados por la mafia miamense pretenden desacreditar la obra de la Revolución, casi todo el planeta, sus millones de habitantes, representados por sus mandatarios, volvieron a reconocer este 29 de octubre, en la Asamblea General de la ONU y ante los aliados del Imperialismo, que Cuba no se rinde y cuenta con el apoyo internacional y el de su pueblo.
Y en ese propósito, los jóvenes, víctimas permanentes del bloqueo, poseen suficientes testimonios que evidencian cuán inhumano y absurdo puede llegar a ser el hombre en su afán de lograr sus viles metas: tratar de vencer a todo un pueblo. (Imagen: Archivo.)
