Por Jorge Enrique Fuentes Ruiz/Radio Cadena Agramonte
Este 4 de abril no será como en los años anteriores. A un poco más de 24 meses de enfrentamiento a la COVID-19, si hay que ponderar a un sector poblacional de la mayor de las Antillas, ha de exaltarse con probidad a los retoños cubanos.
La Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), organización política de vanguardia, y de fiesta en estos días, porque arribó a su sexagésimo aniversario de fundada, se forja en la concepción marxista-leninista, las ideas y la práctica del pensamiento de Maceo, Martí, Camilo, el Che y Fidel.
Por ende, desde su constitución el 4 de abril de 1962, impulsa el paradigma de las nuevas generaciones enraizadas en el ideal del hombre nuevo, y como ente capaz de transformar revolucionariamente su entorno.
Los pinos nuevos son herederos indiscutibles del legado mambí, han dicho sí a las zonas rojas, las labores de pesquisa, así como a cualquier tarea asignada, en disímiles flancos de batalla por la vida y porque Cuba avance.
No obstante, estos tiempos tan llenos de seducciones vacuas, dobles raseros, cortinas de humo pseudo-culturales, entre otras atracciones banales, imponen retos a los jóvenes, que vírgenes ante la vorágine mundial posmoderna, están en constante búsqueda de su identidad, razón de ser y enfocados, como es lógico, a la concreción de planes y proyectos de vida para el futuro inmediato.
Por consiguiente, ante la función sagrada de emanciparlos para la construcción de una superior sociedad, urge desde la UJC, el Partido Comunista de Cuba (PCC) y todas las organizaciones educacionales, políticas y de masas guiarlos por el camino recto, para que sepan decodificar correctamente las “atractivas” propuestas del mundo de hoy.
El amor a la Patria, la lealtad al PCC, a Fidel, a Raúl, y el empeño de sembrar en ellos la confianza hacia el Gobierno revolucionario y sus dirigentes son valores imprescindibles a inculcar siempre.
Asimismo, hacerles entender la importancia y el objetivo crucial de las medidas económicas, políticas y sociales que se adoptan precisamente ahora, cuando la Isla enfrenta un complejo panorama epidemiológico y el feroz recrudecimiento del bloqueo imperialista yanqui asegura el porvenir del proceso socialista, sistema político elegido soberanamente por la mayoría.
Por muy duros y retadores que sean los venideros días, la juventud cubana continuará defendiendo el socialismo, la soberanía de este cielo, esta tierra y la bandera de la Estrella Solitaria. (Foto: Archivo)
