Por Gleibis Gómez Durva / Radio Cadena Agramonte.
Aún cuando el camino a recorrer es largo y los desafíos son muchos, la medicina veterinaria en Cuba va transformando su quehacer en función de mejorar su actividad asistencial que hoy, bajo difíciles condiciones impuestas por la situación epidemiológica provocada por la COVID 19 y las afectaciones económicas que afronta la isla, perfecciona su sistema de sanidad animal.
Como lo definiera Fidel Castro Ruz, al instituirse el 24 de marzo del año 1961 el Día de la Medicina Veterinaria Cubana, la principal misión de los profesionales que asumen esa especialidad es prevenir y controlar las enfermedades de los animales.
En Camagüey, en medio de un proceso de recuperación de las instalaciones destinadas a la prestación de ese tipo de servicios, ya se constatan resultados favorables, pues la activación de consultorios y clínicas avanza favorablemente con la aspiración de llegar a todos los municipios.
La creación de una red de farmacias veterinarias para satisfacer en la medida de lo posible el suministro de medicamentos es un anhelo de todos aquellos que aman, defienden y cuidan los animales, y forjan cada día la esperanza de una mejor calidad de vida para ellos.
Luego de un año en el que se aprobó el Decreto Ley de Bienestar Animal, como parte del perfeccionamiento de esa política, son más, los profesionales dedicados a ejercer la medicina veterinaria, con un notable aumento del ejercicio por cuenta propia.
No obstante, muchos son los retos que enfrenta esa especialidad en la provincia de Camagüey, en medio de las actuales limitaciones económicas y, pese a ello, los profesionales del sector continúan trabajando por el perfeccionamiento de los programas de prevención y control de enfermedades en los animales con el propósito de propiciarles una mejor calidad de vida y la armónica coexistencia con los seres humanos. (Foto: Cubadebate)
