Por Yurislenia Pardo Ortega/ Radio Cadena Agramonte.
René González ya está en Cuba. El héroe de carne y hueso, no en fotos impresas, sino de cuerpo y alma, regresó a la Patria junto al seno familiar, tras quince largos años de ausencia.
La noticia que conmocionó a los cubanos y a muchos hombres y mujeres solidarizados con la causa de Los Cinco, aún se refleja en varios medios de prensas nacionales e internacionales.
Sin dudas, este acontecimiento hizo vibrar al pueblo de Cuba y en especial a los camagüeyanos, cuando en octubre del 2011, al salir de la prisión, el antiterrorista tarareó estrofas de la canción “El Mayor”, de la autoría de Silvio Rodríguez.
La libertad de René González constituye el mayor acercamiento a la justicia por parte de Estados Unidos durante años de cruel encarcelamiento y arbitrariedad en el caso de los antiterroristas cubanos.
Esta acción no es un favor ni un gesto de buena voluntad del gobierno estadounidense, a partir de la decisión de la jueza Jean Leonard. Es importante recordar que en el 2005 un panel de expertos de Naciones Unidas concluyó que la detención de estos antiterroristas era ilegal y demandaron que fueran liberados de inmediato.
Pero esta recomendación e igual pedido de diez premios Nobel ha sido ignorada por las autoridades estadounidenses, las que aún mantienen injustamente encarcelados a Ramón Labañino, Fernando González, Gerardo Hernández y Antonio Guerrero.
Nos encontramos en un momento oportuno para multiplicar las acciones de solidaridad con los antiterroristas y la prioridad, como refiriera el propio René, es llegar hasta el pueblo norteamericano.
Para lograr movilizar a la opinión pública se impone que la sociedad de ese país conozca que en este caso se maneja el derecho del gobierno de Estados Unidos de defender a sus terroristas.
Por eso es necesario aumentar la divulgación y explicación del proceso a través de las redes sociales, medios alternativos como los blog personales y cualquier otra vía que permita reflejar la verdad sobre el caso de los antiterroristas cubanos.
La lucha continúa hasta que definitivamente haya un pronunciamiento del gobierno de los Estados Unidos y del presidente Barack Obama, a favor del excarcelamiento de los luchadores cubanos.
El hecho de que René González esté en Cuba, deviene aliciente para sus otros hermanos, pues la lucha se fortalece con la incorporación de uno de ellos a las campañas de justicia y libertad.
René ya está en casa, es verdad, pero nadie podrá borrar las huellas que los muros y las rejas dejan en el cuerpo y el espíritu, tampoco devolver las caricias anheladas y ausentes de su esposa, y menos volver el tiempo atrás para que su hija Ivett vuelva a ser la bebé que dejó en casa en septiembre de 1998.
Después de quince años Irma Sheweret volverá a sentir este segundo domingo de mayo, Día de las madres, el beso cálido de su hijo en la mejilla, acompañado de insustituible: “felicidades mamá”.
