Rolando Sarmiento Ricart/ Colaborador de Radio Cadena Agramonte.
Aunque los meses de julio y agosto son los tradicionales en Cuba para disfrutar las vacaciones, no hay una fecha específica para un descanso familiar masivo, excepto el octavo mes de cada calendario anual, cuando la mayoría hace coincidir los días acumulados de asueto laboral con el receso escolar.
Al llegar el 1ro de septiembre, el recogimiento hacia las actividades habituales se hace sentir en muchos hogares, del alba al crepúsculo, mientras el divertimento intenso cae en sueño de oso hasta el próximo asueto.
Y es que para disfrutar en la etapa de verano y de fin de año se necesita una economía saludable y en ascenso, que permita sostener e incrementar los servicios básicos de la sociedad durante todo el año.
La provincia de Camagüey, la mayor de Cuba con 15 6 15 km² -más del 14% de la superficie nacional- y menos de 800 000 habitantes, depende principalmente de las producciones azucarera y ganadera, cuyas “materias primas” son las plantaciones de la caña de azúcar y los bovinos, respectivamente, dependientes de llanas extensiones de suelo, predominantemente de secano, a pesar de que el territorio posee la segunda infraestructura hidráulica del país, mas carece de una red de canales que permitan el mejor aprovechamiento de las aguas represadas.
A esa limitación “histórica” se suma que no es rica en bolsones subterráneos, también evidentemente afectados por la ausencia de lluvia, a lo largo de todos los meses del presente año.
Sin embargo, los obreros agroazucareros -el siglo pasado dos veces lograron más de un millón de toneladas de azúcar- están empeñados, a pesar de los avatares del clima, en incrementar los cañaverales: el pasado calendario plantaron más de 20 000 hectáreas de la gramínea y en este esperan superar esa cifra.
También en los mejores tiempos, los ganaderos acopiaron leche por encima de los 141 millones de litros, niveles que descendieron paradójicamente con el incremento de la masa vacuna en manos de particulares, sector propietario hoy del 72% de las cabezas vacunas.
No obstante, la recuperación de las vaquerías e instalaciones pecuarias, el montaje de centros de refrigeración para la recolección de la producción del alimento cerca de los potreros, el mejoramiento de pastizales y otras fuentes de nutrición, más la recuperación de la veterinaria de campo y la aplicación de la inseminación para la obtención de bovinos de calidad, según las líneas lechera o de ceba, aumentan los planes de entregas avalados por atractivos precios.
Con la llegada de septiembre se termina el descanso: los niños, adolescentes y jóvenes llenan las aulas y la familia vuelve al trabajo -estatal o privado, pero honrado-, ese que produce riquezas para poder disfrutar las próximas vacaciones en familia.
