La Habana, 26 jul.- “O fuló, esa negra fuló”, es una de esas frases que conoce cualquier cubano, a pesar del fallecimiento del intérprete y artista Luis Carbonell, hace ya nueve años y cuando este 26 de julio se celebra su centenario.
Y es que, con sus estampas de la vida nacional, cargadas de auténtica cubanía, el Acuarelista de la poesía antillana, como le llamaban en esta isla, se ganó el cariño, el respeto y la admiración de todo el pueblo.
Por eso, diversas instituciones del sistema de la cultura y la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) desarrollan actividades en homenaje a la trayectoria artística de ese ícono de la cultura nacional nacido el 26 de julio de 1923.
Recientemente, en la sede de la Uneac, el etnólogo y poeta Miguel Barnet, el periodista y crítico Pedro de la Hoz y el presidente de la Fundación Nicolás Guillén, Nicolás Hernández Guillén, compartieron sobre la vida y obra del extraordinario declamador y artista cubano.
Para Barnet, Carbonell fue la cúspide de la narración oral, la expresión de las alegrías más profundas del alma colectiva, la satisfacción de los apetitos cotidianos, donde no solo la alegría, sino la reflexión tiene su más recóndito asidero.
Con motivo de su centenario, en el recién finalizado Festival del Caribe, acontecido en su ciudad natal, Santiago de Cuba, al artista se dedicó un amplio espacio de tributo a sus valores artísticos, sus dotes de narrador y su carismática personalidad que caló hondo en el gusto del público cubano.
Fue uno de los grandes íconos de la cultura nacional, compartió su obra y su talento con estudiantes de música, ofreció recitales por toda Cuba y en diferentes escenarios de Puerto Rico, México, Venezuela, Panamá, República Dominicana, Colombia, Estados Unidos, Nicaragua y España, entre otros.
En el 2003 le fueron otorgados el Premio Nacional del Humor y el Premio Nacional de Música.
Al morir, el 24 de mayo de 2014, sus restos fueron trasladados a la bóveda familiar en el cementerio Santa Ifigenia, de su querida Santiago de Cuba, muy cerca de otras renombradas figuras como Miguel Matamoros, Ñico Saquito, Compay Segundo, Emiliano BlezGarbey, Félix B. Caignet y Adolfo Llauradó.(Texto y foto: PL)
