Nosotros, la música, seguimos cantando

Por Yusarys Benito Deliano/Radio Cadena Agramonte

Hay quienes gustan de cantar en la ducha, mientras llueve o realizan un quehacer hogareño. Yo, por ejemplo, prefería esas tardes de competencia con mi hermana, aún le llamamos “el juego de las canciones”, aquel pasatiempo que a veces rescatamos para no alejar los recuerdos de la infancia.

Así, cerrábamos a dúo con “De mis recuerdos”, de Juan Formell, un tema que no conocíamos mucho pero, como otros, aprendimos gracias a mis abuelos y esa pasión por la música que heredamos.

Por suerte en casa siempre había alguna melodía que alegraba los momentos familiares, sucede todavía en algunos hogares, y la energía musical se expande a cada rincón de esta tierra de reconocidos artistas.

Porque no tenga duda: somos nosotros, la música. En Cuba sobra y de la buena: en los solares habaneros, en los carnavales, en los parques que no se resisten a la guitarra y a los boleros cargados de sentimiento.

De eso trata el documental de Rogelio París presentado por Armando Pérez Padrón en el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo. “Nosotros, la música” es un paseo por una manifestación del arte que prestigia a la isla ante el mundo.

En el audiovisual la historia de la música nacional está contada a través del Conjunto Folklórico Nacional, Elena Burke, Felix Chappottín, el Septeto Nacional, Ignacio Villa -conocido como Bola de Nieve- y otros cubanísimos.

Al verlo, y hasta bailarlo, se siente el calor de las congas santiagueras, el sudor que indica un goce luego de un guaguancó, la complacencia en rostros alegres y deseosos de más música para disfrutar de ritmos que marcaron época y llegan a una nueva generación en blanco y negro, pero llenos de sandunga, esa de todos los tiempos.

El director de cine Rogelio París dejó una clase, una presentación auténtica de la identidad cubana, de lo que somos y también podemos enseñar en las escuelas de artes de la nación.

Nosotros, la música, seguimos cantando en la ducha, mientras llueve o, como yo, en compañía de mi hermana, y mientras cae la tarde coreamos:

Que de mis recuerdos no quiero yo ni hablar/Que ni una palabra voy a pronunciar/Que si vuelves yo te repito/

No mi amor, los recuerdos no me dejan aceptar/Te fuiste solo, y no era la hora mi amor/Yo no quiero pensar más, todo lo que yo sufrí/Yo no quiero pensar más como te fuiste de allí, mi amor/Bam bara baram bamn bam baram baram, mi amor…

(Foto: Archivo)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *