Por Edel Blanco Duarte/Radio Cadena Agramonte.
Este 10 de abril, con el corazón emocionado, el pueblo de Cuba rememora su primera Asamblea Constituyente y mira con ojos agradecidos hacia el sitio fecundo donde surgió: Guáimaro.
Eran días en los cuales los cubanos, llenos de valentía y patriotismo, enfrentaban al colonialismo español. De allí, como expresó más adelante José Martí: “salió volcánico Céspedes; salió, ígneo Agramonte… salieron los padres sublimes que a cada jornada de la libertad encendían una nueva virtud”.
Fue en Guáimaro donde nació la Constitución de la República en armas, y donde por primera vez la mujer cubana, representada por Ana Betancourt de Mora, pidió su emancipación y el reconocimiento de sus derechos.
Allí no importaron ni las posesiones ni los títulos, pues aquellos hombres renunciaron a todo por la dignidad y la soberanía de la nación.
De entonces a la fecha, pasando a lo largo de un siglo, resaltaron líderes como Mella, Guiteras, Frank, Fidel y tantos otros que continuaron el legado de aquellos héroes de la Patria que se dieron cita en el más oriental de los municipios camagüeyanos, hasta lograr la verdadera libertad.
No importan amenazas, enemigos ni las mentiras que estos difunden en relación con la Revolución cubana; nuestro pueblo, con la misma entrega de quienes hace más de 150 años atrás dieron la vida por este bendito suelo, siempre librará cada batalla consciente de que ganará.
Hoy, cuando la pandemia de la Covid-19 azota al mundo, la Historia de aquel 10 abril de 1869 nos recuerda que la unidad y la organización son factores fundamentales para combatir y superar cualquier reto, solo así podremos vencer este nuevo mal que nos amenaza. (Foto: Archivo/Miozotis Fabelo)
