¡Seguimos en combate!

Editorial

Con plena certeza en el triunfo, los camagüeyanos enfrentamos la nueva acometida del Imperio, en su empeño por asfixiar y aniquilar a la nación cubana.  Nadie duda que somos un pueblo ejemplo de resistencia frente a diversos obstáculos y agresiones, por lo que es parte de nuestra cotidianidad estar en combate.

Desde el pasado año, y por el desarrollo de los acontecimientos, el General de Ejército Raúl Castro Ruz alertaba sobre el posible escenario actual, un apretón de rosca al cerco de los yanquis a la Isla, pero a la vez precisaba que la forma de resistir no podría limitarse a acciones defensivas, pues el adecuado proceder llevaría implícito la permanente y consecuente ofensiva revolucionaria.

Sabia premonición del Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba, sustentada en el hecho de que aquí se ha desarrollado una integración de lucha y resistencia estratégicamente moldeada por el siempre presente Comandante en Jefe Fidel Castro.

Es precisamente ese legado el que nos marca el sendero para, frente a los ataques y necedades del imperialismo y sus lacayos, hacer partícipe de la batalla y acción revolucionarias a todo el pueblo.

Así nos lo ha ratificado en su convocatoria el presidente de los Consejos de Estado y de Ministros Miguel Díaz-Canel Bermúdez, con el fin de enfrentar las actuales adversidades con adecuadas medidas revolucionarias, que desde su primer llamado ha apoyado y enriquecido el pueblo, augurio de un incuestionable éxito.

La tarea principal no es buscar justificaciones, es encontrar soluciones a los imponderables, como lógica combinación para una sólida base de resistencia, como plataforma para la continuidad de la Revolución, que aún en medio de la presente coyuntura no renuncia a su desarrollo, en beneficio del pueblo.

Convincentes explicaciones de los ministros que transmiten confianza popular, sabedores todos los cubanos que de nuestro apoyo y participación depende el pleno dominio del contexto, en un campo de operaciones inteligentemente conformado, con decisiva integración juvenil y a lo criollo.

El actual mandatario estadounidense, representación de la más refinada combinación imperio-fascitoide, está obcecado con borrar de la faz de la tierra a los “molestos” estados populares de Venezuela y Cuba, pero una vez más se unen las razones de Bolívar y Martí, de Chávez y Fidel, de cubanos y venezolanos, para hacerlo fracasar en el empeño.

Con vergüenza agramontina, en el legendario Camagüey, como en toda Cuba, ya estamos en la batalla para conservar a nuestra Isla intensa y altiva, para que aquí siempre brille el Sol, para mantenernos en combate, para pervivir como pueblo fidelista, de Patria o Muerte. (Foto: Archivo)

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