¿Fumar es un placer? (+ Audio)

Por Yudyth Villafranca Pedroso/ Radio Cadena Agramonte.

Todos los fumadores piensan que sí. Bien lo sé. Fumé desde los 17 años de edad, hoy tengo 44 y hace nueve meses que lo dejé. Y si hay algo que lamento en mi vida es haber perdido tanto por ese vicio.

Hacía mucho tiempo que me estaba haciendo daño, me puse tan delgada que pesaba 87 libras, los ataques de tos eran más frecuentes, me faltaba el aire, me fatigaba constantemente y las taquicardias eran abundantes, la voz comenzaba a ponerse ronca, eso sin contar que si un peso tenía, ese era para comprar cigarro, aunque me quedara sin comer.

Imagínate, todo el mundo me decía que dejara de fumar, que me iba a desaparecer, y mi pequeña de nueve años no cesaba de insistir.

A pesar de sentir que me deterioraba cada vez más, no tenía voluntad para decir “hasta aquí”. Y como suele pasar, todo es hasta un día.

No, dejarlo no fue nada fácil, me costó mucho trabajo. ¿Por qué?

Estaba ligado a muchas cosas de mi vida cotidiana, como tomar café, escuchar música, ver la televisión, e incluso, mi esposo fuma, ya puedes imaginarte la lucha contra la tentación.

¿Qué pasó?

Un día me invitaron a una fiesta, fui y ya saben: cada una cerveza; diez cigarros, me empezaron a doler los pulmones y la garganta, me faltaba el aire, tuve que irme a casa, cuando llegué estaba “volada” en fiebre, al otro día fui al médico y la placa mostraba una neumonía, y el médico me dijo que si seguía fumando, unos punticos blancos que se veían en la placa podrían convertirse en algo más severo dentro de un tiempo y, realmente, tuve mucho miedo, sobre todo de dejar a mis hijos solos, y dije: Ya no fumo más.

Hoy hace nueve meses que no fumo, me siento mejor de salud, he aumentado un poco de peso y lo más importante, ya mis hijos no sufren. Me siento una vencedora.

No tienes que esperar a sentirte mal ni a que te digan que te vas a morir si no lo dejas, simplemente, comienza desde hoy a quererte y rompe las cadenas que te unen a él, solo así te sentirás una persona verdaderamente libre, pues el cigarro esclaviza y mata.

Te cuento esto, porque tal vez alguien está leyendo y se decide por abandonar el vicio, pues, si yo pude, otros también pueden llegar a la respuesta de si realmente ¿fumar es un placer?

Ah, sí. Se me olvidaba, mi nombre es Yudyth Villafranca Pedroso. (Foto: Radio Rebelde)

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