Por Darycel Martínez Esteban/Radio Cadena Agramonte
Decía José Martí, el Héroe Nacional de Cuba, que ellos son los que saben querer, que son la esperanza del mundo, y por esa razón debemos siempre hacerlos sonreír, educar con amor y formarlos como hombres y mujeres de bien.
Cada tercer domingo de julio, los niños cubanos celebran su día en todos los rincones de este archipiélago.
Para príncipes enanos se hace esa fiesta, y en Camagüey se festejará en todos los municipios con actividades recreativas y culturales para los infantes.
Esos pequeños que vemos a diario jugando por las calles, mirando la televisión o acompañando a mamá o a papá, son el futuro del mañana, nuestro relevo más inmediato.
Abren sus bracitos y brindan su amor y su inocencia pura, porque no ocultan la verdad, son sinceros de mente y de corazón, qué hermosa gratitud la de los niños.
Hagamos que esta jornada sea inolvidable para nuestros pequeños, y que cada mañana despierten con alegría y sonrisas, porque un día fuimos niños, y ahora debemos construir una mejor infancia para ellos.
“Desde los juguetes del niño se elaboran los pueblos”, decía Martí, porque sin duda alguna ellos son el porvenir y hay que cuidarlos, respetarlos y amarlos, tienen ese derecho.
